¿Cuánto te cuesta realmente lo que vendés?
Cómo se arma el precio de un producto para que cada venta deje plata de verdad, y no solo movimiento de caja. Leé la guía, cargá tus números en la calculadora y llevate la versión en PDF.
El error más común: “le sumo un 30% y listo”
Parece lógico, pero los gastos del negocio no se pagan sobre el costo: se pagan con lo que vendés. Mové los controles y mirá qué pasa con un producto que te cuesta $10.000.
Todo precio tiene 4 capas
Cada peso que cobrás por un producto tiene que cubrir estas cuatro cosas, en este orden:
Mercadería + flete
Lo que pagaste al proveedor y lo que costó traerlo. Es la plata para volver a comprar.
Gastos fijos
Alquiler, servicios, sueldos, impuestos fijos y tu propio sueldo de dueño.
Costos de cada venta
Comisiones de cobro (Mercado Pago, tarjetas) e impuestos sobre lo que facturás.
Ganancia del negocio
Lo que queda limpio después de pagar todo. Sirve para crecer.
Si una de las capas no está en el precio, la termina pagando otra. Casi siempre, el stock.
El costo real: factura + flete prorrateado
El costo de un producto no es solo lo que dice la factura. El envío también es costo, y se reparte entre todo lo que vino en esa compra, según lo que vale cada producto.
Por eso los remitos y facturas de compra son tan importantes: sin el costo real, cualquier precio es adivinar.
Gastos fijos: lo que pagás vendas o no vendas
Alquiler, servicios, sueldos, impuestos fijos, sistemas, contador, publicidad… y tu sueldo de dueño. Para cargarlos al producto se calcula qué parte de cada venta se va en mantener el negocio abierto:
- Tu sueldo va acá adentro. Si no está en el precio, cada retiro sale del capital y el stock se va achicando sin que te des cuenta.
- Usá el promedio de venta de varios meses, no el mejor mes.
Lo que se va en cada venta y lo que te queda
Costos de cada venta
Cada vez que cobrás se va un porcentaje: comisión de Mercado Pago o tarjeta, e impuestos sobre la facturación (por ejemplo, Ingresos Brutos).
Ejemplo: 3% + 3,5% = 6,5%
Ganancia del negocio
Lo que queda después de pagar todo, incluido tu sueldo. No es para gastar: es para comprar más stock, aguantar un mes flojo y crecer.
Ejemplo: 10% del precio
Los porcentajes de comisiones e impuestos dependen de cómo cobrás y de tu situación fiscal. Confirmalos con tus liquidaciones de cobro y con tu contador.
La fórmula del precio de venta
Con el producto del ejemplo: $ 21.000 ÷ (1 − 29% − 6,5% − 10%) = $ 21.000 ÷ 0,545 ≈ $ 38.600. Así se reparte cada peso:
Equivale a vender a unas 1,8 veces el costo real. Ese número cambia con tus gastos y tu volumen de venta: no hay un multiplicador que sirva para todos los negocios.
Calculá tu precio con tus números
La calculadora viene cargada con el ejemplo de la guía. Reemplazá los valores por los de tu negocio. Los datos no se envían a ningún lado: todo se calcula en tu navegador.
El precio se redondea a la centena más cercana. Es una referencia para decidir: después, compará con el mercado.
Seis hábitos para sostener buenos precios
- 01
Guardá cada remito y factura. Es la única forma de conocer el costo real y el flete de cada compra.
- 02
Cargá el costo antes de poner el precio. Con una planilla o un sistema de gestión, el precio sugerido sale solo.
- 03
Revisá precios todos los meses. Si el proveedor aumenta, tu precio tiene que acompañar antes de reponer.
- 04
Mirá a la competencia, pero después. Primero conocé tu piso; después decidí si podés estar más arriba o más abajo.
- 05
No todos los productos rinden igual. Algunos aguantan más margen y otros menos. Lo importante es el promedio del mes.
- 06
Separá tu sueldo de la caja. Retirá un monto fijo y definido, no lo que sobra en el día.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el precio me da tan alto?
Casi siempre es por una de tres cosas: gastos fijos altos para el volumen que vendés, un retiro de dueño que el negocio todavía no sostiene, o una venta mensual cargada por debajo de la real. Probá mover el retiro y la venta mensual en la calculadora para ver cuál pesa más. Las palancas son tres: ajustar el retiro, bajar gastos o vender más volumen.
¿Tengo que vender exactamente a ese precio?
No. Es tu piso de referencia: el precio con el que cada venta cubre todo. Después mirás el mercado. Si podés estar por encima, mejor; si tenés que estar por debajo en algún producto, que sea una decisión consciente y compensada con otros.
¿Y si vendo muchos productos distintos?
El porcentaje de gastos fijos, comisiones y ganancia es el mismo para todo el negocio: lo calculás una vez por mes. Lo que cambia es el costo real de cada producto. Con ese divisor podés armar los precios de todo tu stock en una planilla.
¿Qué pasa si vendo por mayor y por menor?
Cada canal suele tener comisiones y márgenes distintos. Hacé la cuenta por separado para cada uno, con sus propios porcentajes de cobro y de ganancia.
¿Querés que los precios salgan solos?
Armamos sistemas de gestión donde cargás el costo y el precio sugerido se calcula con tus gastos reales, y se actualiza cuando cambia el proveedor. También te ayudamos a hacer esta cuenta para todo tu stock.
Guía elaborada por Matías Benni · M Digital. Actualizada en octubre de 2026. Los valores son de ejemplo y no reemplazan el asesoramiento contable o impositivo de tu contador.
